27.4.10

Luis Alberto de Cuenca · Poesía para Perdidos · 24/4/2010

Todos los vídeos de la sesión nº 7/2010 de Poesía para Perdidos son cortesía de David Francisco (Panda de Tolos). Este ciclo, organizado por la Asociación Aragonesa de Escritores y patrocinado por el Gobierno de Aragón, se ha convertido en una referencia literaria inexcusable de las noches sabáticas zaragozanas. Desde el otoño de 2008, se han ejecutado 27 sesiones que prestan atención preferente a la poesía aragonesa, pero que ha contado también con la participación de poetas de otros territorios. Por él han desfilado autores como Xulio L. Valcárcel, Lorenzo Oliván, Elena Medel, José Luis Piquero, Manuel Vilas, Ana Muñoz, Pablo Casares, Rosendo Tello, Brenda Ascoz, Octavio Gómez Milián, Almudena Vidorreta, Luisa Miñana, Jesús Jiménez, Eva Vaz, Alfredo Saldaña, Mariano Castro, Joaquín Sánchez Vallés, José Antonio Conde, Emilio Pedro Gómez, Manuel M. Forega, Ángel Guinda, Miguel Ángel Ortiz Albero, Fernando Sarría, Juan Luis Saldaña, Adolfo Burriel, Miguel Serrano, Ignacio Escuín, Diana Varela, Fernando Burbano, Nacho Tajahuerce, Carmen Ruiz Fleta, Enrique Cebrián o el propio Luis Alberto de Cuenca. Este ciclo, que alterna la lectura de poemas con actuaciones musicales en vivo, ha contado con la presencia de los músicos aragoneses Mª José Hernández, MRZ Crocodile, Cuidado con el Perro, Jorge Berges, Experimentos in da Notte, Nadie, Lousiana, Nicolás Casinelli, Álex Mister Hyde...
Se seguirá en ello mientras el cuerpo de los músicos y el de los poetas aguanten.

2/3 · Luis Alberto de Cuenca · Poesía para Perdidos · 24/4/2010

3/3 · Luis Alberto de Cuenca · Poesía para Perdidos · 24/4/2010

1/2 · Alejandro Elías (de Mister Hyde) · Poesía para Perdidos · 24/4/2010

2/2 · Alejandro Elías (de Mister Hyde) · Poesía para Perdidos · 24/4/2010

15.4.10

Poesía para Perdidos: 24 de abril. Luis Alberto de Cuenca


El día 24 de abril, en La Campana de los Perdidos (C/ Prudencio, 7) de Zaragoza, a las 22:00 horas, contaremos con la presencia y la poesía de Luis Alberto de Cuenca dentro del ciclo Poesía para Perdidos que organiza la Asociación Aragonesa de Escritores con el patrocinio del Gobierno de Aragón.

19.3.10

Cristian Peribáñez: "Cuando éramos reptil"

Cristian Peribáñez

Termino de leer los poemas de Cuando éramos reptil y debo confesar que me han sorprendido. Un lenguaje pulcro, con un exquisito cuidado de la prosodia (cuestión nunca bien ponderada, pero que no hay que echar nunca en saco roto) y un estupendo manejo del verselibrisme. Así que comenzamos bien si queremos seguir con fundamento algunos juicios que necesariamente han de sustentarse en la "forma", en una estructura morfológica que advierte de su consciencia. Para empezar, no es habitual que estos rasgos sean destacables conociendo cuánto azar formal e inconsciente puebla los poemas de tantos poetas. Pero si añadimos que ese universo lírico (el yo es abismalmente preponderante sujeto al egotismo verbal) está traducido con ricas imágenes, nada rígidas, con una apuesta manifiesta por el símbolo (a veces, onirismo e irracionalidad -claro, que vienen a ser más o menos lo mismo- comulgan con premeditado o impremeditado -no lo sé con certeza- objetivo) y una extraordinaria largueza semántica; quiero decir generosidad interpretativa, significadora a partir de una combinatoria léxica (que tanto le gusta a Steiner), la cual, aun pareciendo súbita, automática, se decanta, tras la lectura, hacia un posición meditada. Si añadimos que ese universo, decía, constituye un claro ejemplo de inmersión en la tradición, este libro termina por seducirnos definitivamente. Es posible que haya cierto azar en la composición de las imágenes, pero, si es así, el acierto está en no haberlo corregido o en haber conservado lo esencial. Todo ejercicio lineal -y la escritura lo es- ha de contar con este recurso que deduzco ha ejecutado muy bien Períbáñez. Toda esta tramoya sirve a la expresión de un conflicto que testimonia cierto dolor y más de una decepción por etapas; un conflicto repetido que le echa un pulso a la duda relacional y trata de fijar algunas certezas interiores, íntimas, de esa construcción personal que jamás termina en un tejado. Si toda escritura es un exorcismo, ésta lo es. Lo bueno de los poemas de Períbáñez es que el lector (yo, al menos) lo recibe convencido de ser cierto, de no esconder nada o poco, y que la retórica, aunque exista, rinde pleitesía a la sinceridad para echar al diablo fuera, pero para dejarlo entrar en cualquier momento, ya sea cabra o súcubo, o el mismísimo Comendador.
Bravo.



Cuando éramos reptil es el nº 5 de la colección de plaquettes de poesía editadas por la Editorial Comuniter (Manuel Baile) de Zaragoza al cuidado de Octavio Gómez Milián y cuyo trabajo hay que saludar y celebrar.

12.3.10

Poesía para Perdidos: 13 de marzo de 2010

María José Hernández

Sonia Fides


Ana Muñoz


Ana Muñoz y Sonia Fides estarán en La Campana de los Perdidos dando su voz a la cuarta entrega de 2010 del ciclo Poesía para Perdidos que organiza la Asociación Aragonesa de Escritores. La música, a cargo de la excelente María José Hernández.
El día 13, sábado, a las 22:00 horas, en calle Prudencio, 7 de Zaragoza.

28.2.10

Poesía para Perdidos. 27 de febrero 2010: Xulio L. Valcárcel

Xulio L. Valcárcel

Xulio L. Valcárcel

Llegó Xulio; llegó Xulio L. Valcárcel; llegó el poeta, que es como decir que llegó el hombre. No existe distancia entre ambos: los dos son uno, es como son, con su memoria, con su honda percepción de una realidad pasada que es traída al presente para ser vivida con la misma intensidad que entonces. Xulio Valcárcel ve porque sabe mirar; ve lo que acontece y lo que le acontece y, en esos instantes breves en que los demás hacemos del tiempo un tránsito indiferente por las cosas, por los seres, él impregna su retina de imágenes y de personas y vuelca sobre ellas no sólo una empatía desaparecida del sentir general de una sociedad desapercibida, sino que la tamiza con la criba de su lirismo excelso, de su entraña tensa y dispuesta, en guardia siempre para acoger aquello que se desliza por los límites de la luz. En esa frontera difusa, Xulio es más poeta porque es más hombre, como ha sido más niño y como ha sido más hijo y es más amador. Si dice del amor, lo dicta en carne y hueso, y lo escribe con la pausa que el amor necesita cuando irradia en toda su intensidad. Xulio Valcárcel ilumina tantas cosas... En ese poema magnífico de la fuga final hacia la muerte levantó Xulio anoche un catafalco en medio del mar, sobre el horizonte, como testimonio de su hondura. Yace en él, en lo más hondo, una poesía singular, diferente, rica, que no renuncia jamás a redactar con la sintaxis de los sentidos, con la gramática del corazón.

Diana Varela


Diana Varela

Diana Varela

Diana Varela acompañó a Xulio Valcárcel en la traducción con esa dicción justa y armónica que los pabellones saben siempre gratificar; pero nos guardaba la sorpresa de sus versos. "O coi", poema de su libro Fíos, llegó del mar, de la orilla del mar, de las faenas de la orilla del mar. Un poema costumbrista con sabor a sal fina, yodada, empujado por una brisa atlántica que nos golpeó en pleno rostro para mejor respirar y observar a los belinques escapando bajo el vuelo de las gaviotas mientras escuchábamos el canto de las sirenas terrestres.
Y aún hubo más: la guitarra limpia de Jorge Berges secundado por José Manuel Garrido al "Cuatro venezolano" fusionando flamenco y acordes joropos, bolerillos y otras melodías clásicas que, en cierto modo, pusieron en solfa las gargantas pancheras de los oyentes.
Jorge Berges

José Manuel Garrido

23.2.10

Poesía para Perdidos: 27 de febrero 2010


Tercera entrega de 2010 del ciclo "Poesía para Perdidos" que organiza la Asociación Aragonesa de Escritores con el patrocinio del Gobierno de Aragón.
Con nosotros estará Xulio L. Valcárcel, Premio Nacional de Poesía para menores de 25 años, Premio Nacional de la Crítica en 1994 y en 2004.
Poeta del amor y del ensueño, Xulio L. Valcárcel escribe con la pausa de quien recuerda y de quien desciende con cuidado por el muro que envuelve la frágil enredadera de la memoria para enaltecerla.
La música correrá a cargo del guitarrista Jorge Berges.

14.2.10

Relectura de "He roto el mar"


El día 19 de febrero, a las 19:45 horas, haré lo que hice ya hace quince años en Teruel y que no pensé repetir: explicar lo inexplicable, tratar de revelar cómo escribí He roto el mar, un libro que recoge poemas de la década 1980-1990, aparecido en 1993 en su segunda edición, y que corregía y ampliaba la edición madrileña (C.S.I.C.) de 1987.
Como no me gusta -sustancialmente digo- hablar de mi propia poesía (no me gustan las "poéticas"), lo de Teruel fue un reto que me impuse a mí mismo con la intención de embolicar todavía más las fuentes y los instrumentos que intervinieron en la primera y segunda escrituras.
El día 19, a petición reiterada de unos amigos, repetiré ese embaimiento que, pasados ya unos añitos, veo con la suficiente distancia y neutralidad para no sofocarme.
Estáis todos invitados.

24.1.10

Poesía para Perdidos: 23 de enero 2010

J. L. Saldaña



E. Cebrián

Noche estelar en La Campana de los Perdidos. La primera sesión de este año del ciclo Poesía para Perdidos que organiza la Asociación Aragonesa de Escritores continúa reuniendo a buena parte de la mejor poesía aragonesa, esta vez en torno a Juan Luis Saldaña y Enrique Cebrián. La noche dio para todo, se dilató como el hierro golpeado por el herrero, poco a poco, pero templadamente, fraguando su densidad con estilismo. Juan Luis Saldaña brilló como speaker y encerró en la ironía algunos dramas para la reflexión posterior, como Valle-Inclán. Usó el guiñol, pero no escondió la cachiporra. Brillante, plural, sarcástico, paródico y, sin embargo, un qué sé yo lindando en la gravedad llenó de tañidos nuestra atención (todavía en mis pabellones suenan sus espigas); tiñó de blanco y negro alguna memoria no extraviada aún, y nos educó.
Enrique Cebrián abrió de par en par los libros, dejó caer, como las gasas de Isis, sus poemas tejidos con cirros, con una veladura honda y sentimental, tangente al yo y secante al tú, a los otros, y dijo de otros y de sí mismo con elegancia muy poco común. Posee esa trascendencia lumínica, reveladora de lo que ha de decirse sin que los demás sepamos cómo.
Digo noche estelar porque, junto a los magníficos textos de ambos, desfiló un elenco de músicos definiendo un rasgo que caracteriza definitivamente a esta generación crítica, entusiasta, culta (ya era hora), divertida: la amistad por encima de las mareas, tácita y también expresa, como en esta noche singular: Ana Muñoz, Octavio Gómez Milián, Luis Cebrián, Pablo Malatesta, Ritchie Fandango, El Inspirado... volvieron sus ojos a ese espejo siempre limpio en los iris del amigo; volcaron las letras en el aire deleble, se conjuraron en un hechizo único y se trajeron consigo a Sergio Algora, Más Birras, Nubosidad Variable. Un todo con los demás en una caverna púrpura abarrotada y expectante, dispuesta, si fuese preciso, a su incineración.
Todo sucedió en Zaragoza, donde algunos francotiradores y francotiradoras voceras siguen mordiéndose sus pestilentes uñas y enloqueciendo porque no dan ni una.

Luis Cebrián, Pablo Malatesta y Ana Muñoz


Ritchie Fandango y Luis Cebrián