"Si así lo quiero, reír es pensar". En esta frase de Georges Bataille se encuentra buena parte (la mejor) de lo que me gusta hacer. Me encojo de hombres. Licencia Copyleft Creative Commons
8.1.11
8.4.08
Jumpin' Jack Flash en versión buena
Jumpin’ Jack Flash es una canción de principios de 1968. Le acompañaba en su cara B un tema reminiscencia aún de los modélicos delirios psico aparecidos un año antes en el álbum Their Satanic Mjestic Request. Ese tema, magnífico, ha ido diluyéndose en la discografía stoniana y ni siquiera en las recopilaciones ha gozado de gran fortuna. Pero a mí me encantaba Child of the Moon, con rasgueos en Mi y en dos sostenidos que me hacían, también a mí, delirar. Luego se lo oí a Richards en el Hotel “Praga” de Madrid, en un concierto para 300 personas y a cuyas notas el pobre Keith no llegaba de ninguna manera., aunque daba igual. A Jumpin’ Jack Flash le seguiría de inmediato Street Fighting Men que llevaron como consigna en sus megáfonos móviles los revolucionarios del “Mayo” por las calles de París.
Honky Tonk Women con buenas tomas
Este tema se editó en un sencillo (You can’t always get what you want era la cara B) en 1969, pero fue compuesto por Jagger y Richards bajo los respectivos pseudónimos de Nanker/Phelge (les daría entonces alguna vergüencilla) en 1964. Aunque rythm’ blueseros (el influjo determinante de la música black a través de Alexys Corner) y rockeros, no debió entonces parecerles bien dar una vuelta de tuerca a la bien fresada rosca de su sonido garajista y metálico. Cuando, a la muerte de Brian Jones, se lanzó el Honky Tonk al escenario del concierto del Hyde Park londinense en homenaje a Jones, Mick Taylor lo sustituía. Taylor se había formado en los bluesbreakers de John Mayall y trajo una guitarra algo más oscura, más grave y envolvente que dio a la pieza el tono justo y quebradizo que necesitaba. En ese homenaje Jagger leyó unos poemas de John Keats, gesto que resultaría determinante por cuanto supuso el regreso anticipado a un ¿neorromanticismo? que desarrollaron algo más tarde Roxy Music, Brian Ferry en solitario, el otro Brian, el Adams, etc. y concitó buena parte de la estética trasvestista (en seguida Bowie se lanzaría a la palestra de la ambigüedad) muy desarrollada en aquel Goat’s heat soup (con Angie, Dancing with Mr. D., It’s only rocn’n roll…) de 1973.