
El plazo, chicas, se va agotando. Ya sabéis: las voluntarias podéis comprometeros mediante un mensaje a manuelforga@ya.com
Será en la FNAC, el día 14 de febrero, a las 19:00 horas.
(Continuará...)
"Si así lo quiero, reír es pensar". En esta frase de Georges Bataille se encuentra buena parte (la mejor) de lo que me gusta hacer. Me encojo de hombres. Licencia Copyleft Creative Commons




El epígrafe que da título a este comentario alude a tres significados distintos. Como imperativo, ¡corréos! entraña un mandato el cual, a su vez, exige al menos dos ejercicios previos para materializarse: la masturbación o el coito (señalaré la de aquel tahúr que se corrió cuando ganó con una escalera de color al póquer de ases de sus oponente en el casino de Montpellier y que ha pasado a formar parte del anecdotario universal). ¡Corréos!, tomado en su uso arcaico y tan frecuente en nuestra literatura barroca, signa la orden de la frustración o del susto que a su gusto -aunque de movilización ilógica- acatarán el asustado o el frustrado (ambos así "corridos"). Por fin, Correos, sustantivo, designa e invoca popularmente al servicio postal de nuestro país.
Sé que voy a reiterar lo que todos ya saben (esto mismo que sigue, con alguna variante, lo dije ya en abril). No me importa. Tantas veces es necesario repetir estas cosas para —mejor que recordarlas— no olvidarlas, que no me importa. No me importa constatar otra vez la profusa movida literaria zaragozana; no me importa. No me importa que luego se echen a perder las profecías (yo no soy adivino), pero tengo el presente convencimiento de que, no tardando mucho (en esto hay que seguir a Ortega y Gasset), no será el Ebro lo único que se desbordará por esta toponimia aherrojada. Es necesario agarrarse al cohete. No me importa que estalle, que se desintegre: lo hará cerca de las estrellas para abrillantarlas. No me importa que el artificio sea fugaz si así ha de ser y se hacen pedazos todos los cálculos. No me importa. No me importa ser un testigo más jurando que es cierto lo que estoy viendo y viviendo, que no existe ninguna duda en los detalles, que el nuestro es un testimonio de cargo, prácticamente imposible de refutar por muchos agoreros y francotiradores que haya ocultos tras los muros sitiándonos. La poesía hoy, en esta ciudad, es lo más parecido a una cerveza bien tirada, y buena, y fresca (como es costumbre tomarla en este país) tras pasar por el serpentín, y mejor acaso a temperatura ambiente (como ha de ser para que su amargor llegue hasta los talones). No me importa tomarla fría, con esa presunción de efervescencia que atenúa su espuma, pero espuma adivinada.
Las tardes de los domingos son las de la depre generalizada. Te envuelve una especie de galvana, una indiferencia por las cosas que da pavor hasta el lunes, cuando por cc... tienes que activarte muy a tu pesar. Esas tardes caen en tus manos unas cuantas lecturas generalistas, como, por ejemplo, esas revistas misceláneas que acompañan a los periódicos y donde puedes leer de todo: desde un artículo (con fotos, claro) de un aventurero que nadie sabe de dónde ha salido hasta sugerencias para
adornarte la mansión que tienes allá en Ontario, junto a un lago inconcebible (la cortinilla para adornar la ventanita del baño cuesta sólo 400 euros), pasando por la exquisita muestra de los vinos de la bodega Tres Zs, que ha pagado un dineral para rellenarse unas cuantas páginas; incluso, si no eres demasiado pudoroso, puedes encontrar un par de cremas para quitarte las ojeras del sábado y un slip (baratillo también) que, con sólo ponértelo, rejuveneces 10 ó 15 años, una colonia a 1.000 el gramo y un reloj con el que medir el tiempo mirando, sobre todo, su pulsera. Suelen esas revistas maridar con la prensa que controla la socialdemocracia, o, lo que es lo mismo, el postmodernismo político cuyo quiosco mediático no encuentra ya otros lectores que la clase media estabilizada y firmemente asentada en el snobismo y en la asepsia crítica. Pero... "no todo va a ser follar" (dice Krahe); así que aparece por las páginas finales algún articulito con enjundia y criterio, como el de Javier Marías en torno a los blogs, de los que abomina en general, aunque, en particular, abomina (hay que decirlo en seguida) como fenómeno de desinhibición dentro del contexto social de España. El bueno de Marías ha ojeado, naturalmente, los blogs para decir lo que dice y ha percibido en seguida que un fenómeno generalizado de los blogs españoles es la tendencia delirante a "tirar la piedra y esconder el brazo", una costumbre más de la deleznable educación española que, en este contexto blogosférico, se oculta tras los nicks para largar insultos y no asumir ninguna responsabilidad. Como es también deducible, el nivel crítico de los blogs es de una mediocridad general casi insultante en el que todavía no se ha asentado (¿lo hará algún día?) el sentido común que advierte —como hace en Gran Bretaña, por poner un ejemplo solo— del necesario respeto por el bloguero y por la libre discrepancia argumentada. Son, todas, ideas y referencias entresacadas del texto de Javier Marías. Pero me viene a la memoria que esta índole crítica y su pausada amargura tiene un precedente en la literatura española, y lo encarnó Mariano José de Larra hace ya 175 años. En algunos aspectos, la sociedad española no ha cambiado nada. Uno de ellos es la mala educación, el rencor y la envidia proverbial que no parece que podamos sacudirnos nunca de encima. Y me viene a la memoria otro antecedente aún más mayor: el Diablo Cojuelo y su estudiante con los que Luis Vélez de Guevara se asomaba por los tejados del siglo XVI para ver los vicios y las miserias morales de la educación española. Es, por lo tanto, un viejo y acartonado estigma que no pueden disimular ni las cremas, ni los calzoncillos, ni las bragas, ni una colonia que se apresta (y apesta) sobre la putrefacción de tantos años por los que, sin embargo, no parece haber pasado el tiempo de su resaca, ni arrastrado los Cariñenas.
(Pego la noticia tomada de CUBAENCUENTRO). Y mis felicitaciones a Dolan.
El poeta y narrador cubano Dolan Mor ha sido galardonado en España con el Premio Internacional de Poesía Barcarola 2008, por su libro La novia de Wittgenstein.
El Premio Barcarola, que publica la editorial Siruela en la colección Libros del tiempo, fue concedido a Mor por un jurado presidido por el poeta español Félix Grande, del que formaron parte los también escritores Luis Alberto de Cuenca y Javier del Prado.
Mor nació en Cuba en 1968 y desde 1999 reside en Aragón, España. Es autor de los libros El plagio de Bosternag (2004), Las historias de Jonathan Cover (2005), Seda para tu cuello (2006), Nabokov’s Butterflies (Premio de Poesía Delegación del Gobierno en Aragón, 2007), Los poemas clonados de Anny Bould (Premio Miguel Labordeta de Poesía, 2008) y El libro bipolar (Premio Isabel de Portugal, 2008).
Su obra ha sido recogida en las antologías Los chicos están bien: Poesía última (2007), Poesía para bacterias (2008), y en la reedición de Las cuatro puntas del pañuelo: Poetas cubanos de la diáspora, galardonada con el Premio del Cuban Artists Fund, con sede en Nueva York.
Ha colaborado en diferentes revistas españolas e hispanoamericanas como Quimera, Turia y Letralia. En la actualidad algunos de sus textos se traducen al francés, inglés y polaco.
El Premio Barcarola ha sido otorgado anteriormente a escritores como Clara Janés, Jesús Ferrero, Lucía Echevarría o José M. Álvarez.
(La fotografía es de Martínez Forega, 2008)

















Ahí va el texto de Ricardo Díez. ¡Comienza la movidilla!
Buen día:
El próximo viernes día 7 de noviembre a las 20:30 horas, en el Centro Cívico Almozara, situado en la Avenida Puerta Sancho, 30 de Zaragoza, tendrá lugar la primera fiesta poética o POETIFIESTA, del colectivo ESPOLETA.
El formato será el de "café teatro", disponiéndose de mesas y servicio de bar. Se trata de acercar a las periferias la acción poética, de forma amena, en un entorno propicio para charla y la distensión.
En la primera ocasión la acción contará con la participación de Manuel M. Forega, quien en la sección "Inéditos inauditos" leerá textos inéditos en España del padre del simbolismo Laurent Tailhade.
En la sección "Poesía vernácula" Sarah J. Forsey (de nacionalidad inglesa) leerá textos poéticos en su lengua materna. Estos textos serán previamente introducidos, para facilitar la compresión, y posteriormente traducidos, tras lo que volverán a leerse, tratando de permitir la mejor comprensión y disfrute de estos poemas en "versión original"
Marco Dugnani, bailarín, nos brindará en la sección "Poesía transversal" (que trata de acercarse a aquellas disciplinas que mejor interacción con la poesía o que son en sí mismas otras artes poéticas) una pieza de videodanza que ha producido para esta ocasión. La pieza "MENTANA" es una invitación a la reflexión sobre la vida moderna, el paso inexorable del tiempo y la necesidad de reflexión, visto desde una ventana de barrio residencial que, alegóricamente, es la ventana de nuestra mente.
Tras la proyección disfrutaremos de una pausa.
La fiesta se reanudará con la intervención de Alfredo Saldaña en la sección "Papeles perdidos, voces olvidadas", que pretende acercarnos textos de valor que, en su momento, pasaron desapercibidos o poetas cuya creación no tuvo eco en el momento literario que les tocó vivir, con el objeto de invitar al curioso a nuevas lecturas.
Posteriormente contaremos con Fernando Burbano en la sección "Poetas y barrio", como ciudadano de este barrio, quien nos brindará una reflexión.
Como colofón Ángel Guinda abrirá el "Suma y sigue", hablándonos y leyéndonos algunos poemas de aquellos poetas que a él le han dejado huella y dando paso a quienes quieran subir a leer poemas propios o ajenos en la "Bring your book party", que contará con el DJ Leo Camaleón y el acompañamiento musical de Pablo de Experimentos in da notte.
Las diferentes secciones irán siendo introducidas por Ricardo Díez Pellejero, dando la bienvenida a participantes y a todos aquellos que queráis acercaros.
Os esperamos