Aunque hayan pasado más de tres años (07.04.2005) desde su publicación, el libelillo “Parlar espanyol és de pobres” sigue circulando por la red (tozudicos estos avuienses) con sus purulentas palabras y, pandémicamente, continúa inoculando sus virus. Es verdad que su autor tiene tan sólo (en el mejor de los casos) la intención de provocar, y en ese sentido épatant debemos preventivamente entenderlo. Lo que pasa es que, con estas cosas, ni siquiera esa finalidad es de recibo. Salvador Sostres cobra por hablar en español (lengua que no rechaza y que lo convierte de inmediato en otro hortera –por cierto, ‘hortera’ es españolismo que ha incorporado la lengua catalana-) en programas –horteras- de ámbito supraterritorial y es éste, al parecer, su único interés cuando habla de la maldad o bondad del uso de una lengua, porque en esa misma razón funda su peyorativo diseño del hispanoparlante: asociándolo a la renta per capita (¿será cierto, por fin, el axioma que define el orbe vital de los catalanes: “la pela és la pela”?) Que la renta per capita de los países donde se habla español es más baja que la de otros países con lenguas minoritarias -como la catalana- es argumento que lanza el tal Sostres como un globo pinchado que hace frrrrrrr… desde la primera letra de la proposición. Semejante comparación la hace con Noruega, Dinamarca e Islandia (¡no te jode!); pero, ¿por qué no la compara con la renta de otros países de lengua minoritaria: Albania, Bulgaria, Eslovenia, Bosnia, Eslovaquia, Letonia, Lituania, Estonia, Kazahstán, Uzbekistán, etc. etc., etc., etc., etc…) Claro que la lengua tiene que ver con la economía, naturalmente; y, por poner un solo ejemplo entre otros muchísimos, digamos de inmediato que un libro publicado en catalán, en danés, en noruego o en islandés venderá infinitamente menos ejemplares que publicado en la hortera lengua española (quizá este argumento le dé una patadica en los cojoncicos al Sostres). Por la misma razón los diarios catalanes, incluso los de distribución regional, como La Vanguardia (que no hace mucho tiempo se calificaba “Española”), se publican en español y no en catalán (“la pela és la pela, altra vegada). Pero si hablamos de renta per capita, la catalana (con no ser la más alta de los territorios españoles) se ha aupado a ese rango de 26.420 $ gracias, entre otras cosas, a las políticas de ministros catalanes adeptos al régimen españolista y fascista de Franco (porque aquellos polvos han traído estos lodos). El Sostres debe saber (porque no lo sabe e ignora tantísimo) las razones por las que se cerraron las fábricas textiles de Béjar y Zamora y no se hizo lo mismo con las catalanas, o por qué se abrió el corredor industrial farmacéutico de Sant Boi y no se hizo en el territorio al que estaba destinado, y por qué se instaló SEAT en Barcelona, y otro muchos beneficios concedidos graciosamente a Cataluña mientras se negaba el pan y la sal a otros territorios. Todas estas preguntas tienen respuesta objetiva, documental e histórica, y sus responsables tienen nombres y apellidos catalanes, circunstancias que el Sostres debería conocer antes de hablar de expolio fiscal y de robos. ¡Aquellos ministros catalanes sí que fueron ladrones! Y, además, fascistas. Se mete con la ‘espantosa’ jota gutural del español (no creo que sea la que baila mi perro, que levanta la garra y enseña los huevos), pero cuando uno oye pronunciar la cacofonía catalana “buchaca” tiene que apresurarse a correr para que no le caiga un diluvio de saliva encima, y, si es Sostres quien lo pronuncia, ¡dios nos coja confesaos! Otra: ¿Os imagináis estar en la cama con una muchacha catalana y, en el culmen culminis, oírle decir: ¡ay, que m’encorru!? ¡Pies, para qué os quiero!
Me parece a mí que no está nada mal que con la lengua catalana se adopten las mismas medidas que se instruyen para las especies en peligro de extinción, porque es una lengua que lo merece, que se hablaba hasta Almería en el siglo XI y que ha ido retrocediendo, conforme a la ley interna de su propio carácter regresivo, hasta sus fronteras actuales. Está bien que se defienda así, como un patrimonio incunable en el que escribieron Joanot Martorell, Auxias March y Ramón Llull (ninguno de ellos catalán, por cierto, sino todos, en puridad histórica, aragoneses) cuando la conciencia lingüística no sabía de agresiones ni andaba a la greña con nadie, sino que se expresaba dentro del orden natural de los hablantes; y que se defienda ese folclore (nada hortera, por supuesto) sustanciado en la sardana (que tampoco es de origen catalán, sino sardo) que bailan SÓLO los catalanoparlantes cada domingo frente a la catedral. Y que sigamos llamando a Cataluña la Marca Hispánica, como así quiso hacerlo Carlomagno, y nada de ese concepto imperialista de Països Catalans, al que tantos catalanes se oponen y lleno de hablantes espurios que han corrompido la lengua con sus aportaciones castellanas en Gandesa, Amposta, Jerta, Cervera, Alfarrás, Utiel, Játiva, Orihuela, Monóvar, Valldemosa, Santa Eulalia…; y nada, a tomar por culo esas raíces árabes incrustadas en el catalán de Lérida y de Tortosa, taifas moros que echaron a perder el pedegree filológico catalán. Y a más a más: ¿qué es eso de que el subdirector del Avui se apellide tan horteramente González? ¿Qué afrenta es ésa, Condenador Sostres?
La lengua española acuñó en el siglo XVII (siglo por el que el catalán y los catalanes pasaron absolutamente desapercibidos) una imagen que viene como dedillo al ano para representar la figura de Salvador Sostres: “Asno con cascabeles”. Éste es el Sostres.
"Si así lo quiero, reír es pensar". En esta frase de Georges Bataille se encuentra buena parte (la mejor) de lo que me gusta hacer. Me encojo de hombres. Licencia Copyleft Creative Commons
22.7.08
A vueltas con el libelillo catalán del Avui
14.7.08
11.7.08
Sergio Algora. Envolver en humo.

1992. Año de olimpiadas y de otra EXPO acalorada. Ese verano viajé a Praga con Nati, Alfredo Saldaña y Berta (no nos enteramos de lo que pasó en las olimpiadas de Barcelona. Era agosto). Viajamos en coche: 4.600 kms. ida y vuelta y, entre mis cosas, llevaba unos poemas de Sergio Algora, a quien, meses atrás, visitaba de vez en cuando en una tienda de discos que atendía en el pasaje de la calle Bretón y cuya regencia compartía con un amigo. Algunos –o muchos- de aquellos discos eran raros, como los de King Tubby. Él era entonces un chico jovencísimo, un tanto retraído y muy “enterado”. Decía cosas que sorprendían por su extracción culta, y no parecían interesarle otras muchas que sucedían a su alrededor. Miguel Ángel Longás fue quien me había hablado de él, y lo hacía con entusiasmo. Nos vimos en otras ocasiones a lo largo del ese año, del anterior y del siguiente; a veces, con asiduidad. Aquellos poemas que me llevé a Praga incrementaron su número más tarde, y los leí una y otra vez. Por su rareza generacional, por su contra-realismo, por su simbolismo hiperbólico, por su poso amargo, por su indagación en lo más pesado del ser humano, en los lodos de las uñas, en las cuevas de la supresión de lo dictado y en la intransigencia de los leones que lo rodeaban, por su experiencia sumida en botellines, por sus hechiceros, abismos, verdugos, vírgenes, latidos, psicópatas, efigies, bestias y huidas, por su nuevo Zigurat, por el tratamiento distanciado -muy distanciado, con emboscada ironía- de los mitos, por la luminosidad verbal (cultismos esplendorosos y extrañamiento contextual) y cierto iluminismo anacrónico, pero, por ello mismo, extraordinariamente actual en sus cauces imaginativos, por la magia de la sintaxis (esa consciencia de la forma quebrada que Sergio supo transgredir inteligentemente, y no al desgaire de la ignorancia, como muchos hacen). Por todo eso y mucho más que el irracionalismo me impide enumerar aquí (esto es un post que sólo quiere dejar constancia de un dolor, y de un recuerdo de Sergio entre muchos), acogimos en la colección “Cancana” de Lola Editorial su Envolver en humo, su primer libro de poemas, su sesuda inauguración pública, prologada, claro, por Miguel Ángel Longás, y con un dibujo-alien del también jovencísimo Óscar Sanmartín que ilustraba la portada. Aparecía en 1994, el 30 de septiembre, y en el colofón podía leerse: “setenta aniversario de la muerte de Alejandro Sawa”. A esta inteligencia excelsa del modernismo podía muy bien asociarse la de Sergio.
Ese mismo año se formaba El Niño Gusano. Hoy, late el corazón más pausado; es cuestión de detenerse en todas las entradas de su diccionario. Y así lo haré, Sergio.
10.7.08
Sergio Algora
Este texto, Sergio, es para ti:
Miércoles sobrecogedor: Hoy muere un amigo. Sobre mí su recuerdo: Ampárame en tu lecho como la vida lo haría.
7.7.08
La verdadera historia según Bilbeny
Y su contenido es un delirio que sólo puede estar escrito por alguien que se ha comido varios tripis sin acompañante y se ha quedado enganchado, o por alguien que, cada vez que mete la mano en la buchaca, toca un fajito de billetes de 500 euros para seguir dando identidad a lo anónimo y a lo apócrifo, que de todo hay. Ese vídeo sobre la historia paralela de Cataluña (Colón no partió con sus naves de Palos, sino de Pals, pueblecito de Gerona que ahora se encuentra en el interior, pero que tuvo un gran río que llegaba hasta el mar. Bartolomé de las Casas se llamaba, en realidad, Bertomeu Casals. Cervantes no era Cervantes, sino Servent. América fue conquistada por los catalanes y Colón era –ya argumento baldío- catalán… y otras duermevelas por el estilo) está financiado por TV3 -la TV pública catalana- y, en consecuencia, con dinero de todos nosotros también. Según este vídeo, Castilla contrató a un ejército de pintores que se encargó de ir sustituyendo la enseña catalana por la castellana en todas las banderas de todos los barcos que ilustraban todos los desembarcos de todos los colonizadores de todo el territorio americano. Y contrató otro ejército de escribanos bilingües al que se le encomendó traducir al castellano todos los documentos de todos los autores de todos los orígenes de todas las crónicas de todos los lugares de todas las estanterías donde se encontraban esos documentos que estaban escritos todos originalmente en catalán. Como existe una isla por allá por el Caribe que se llama Montserrat (ahora, la virgen de su nombre resulta que no era morena, que la había pintado de negro un castellano con muy mala leche); que se llama Montserrat -decía- es ésta la mejor prueba de que quien descubrió, conquistó y colonizó América fue Cataluña (¡vaya!, así que también fueron catalanes los que masacraron a los indios). Pero, claro, también existe una isla que se llama Granada, así que, granadinos: sabed que todos los que descubrieron, conquistaron y colonizaron América fuisteis vosotros. O no; eran aragoneses, porque hay una ciudad que se llama Zaragoza; o alcarreños, porque mira que hay topónimos peninsulares en América, tantos, que hoy podemos decir que Estados Unidos fue conquistado y colonizado y descubierto por toledanos y madrileños. Así que nada de ingleses holandeses y alemanes: ¡qué es eso!, ¡de dónde habéis sacado que fueron éstos los conquistadores! ¡De eso nada: eran de Toledo y de Madrid, que quede bien claro! Esos topónimos son la prueba irrefutable.El territorio de Nueva España (el Méjico actual), se llamaba en realidad Nueva Cataluña, pero llegó un centralista españolista castellano y le cambió el sustantivo. Otro tanto sucedió con Nueva Granada (el Perú actual), que ostentó Nueva Tarragona (el más árabe de los territorios catalanes junto a Lérida) como topónimo original, pero, mira por dónde, llegó por allí uno de esos andaluces charnegos y le sustituyó el nombre (¡hace falta ser cabrón!). Ahora resulta que existió una corona catalano-aragonesa y un reino de Aragón y Cataluña. Pero nada, tranquilidad absoluta. Esta afirmación sólo nos cuesta a los contribuyentes un par de milloncejos de euros; luego, entre vídeos, producción, casting, reproducción y distribución por bibliotecas, otros dos milloncejos más; poca cosa para el elevado fin a que se destinan: crear una nación. ¡Qué digo!: un imperio. Ahora, Fernando se llama Ferrán; Alfonso, Alfòns; Martín, Martí; Pedro, Pere. Todos esos reyes aragoneses los han catalanizado, como debe ser, que ya basta de tergiversar la historia. ¿Por qué un comerciante catalán le metió un navajazo a Ferrán, tan catalán él? Pues yo os lo diré: porque era un castellano que se hacía pasar por catalán, un sicario pagado por la nobleza castellana. Pero no: hay quien piensa que fue el primer acto reivindicativo de la independencia catalana, de la Marca Hispánica, ese adjetivo histórico del que no quieren oír ni hablar los verdaderos, los originales, los prístinos, los aborígenes catalanes. Para este acto reivindicativo, el rey se llama Fernando, así, con su nombre castellano; para otros actos más nobles o determinantes para la historia europea, se llamará Ferrán, o sea, que será catalán por los cuatro costados, según convenga. Roger (perdón, Rogelio) de Flor fue educado en Zaragoza con esmero por la nobleza aragonesa, pero esto fue un simple accidente, claro). Otro accidente fue que el conde Berenguer fue preso por El Cid, quien lo ató a un palo, afrenta que no soportan recordar los catalanes, aunque sea un hecho literario. Otro, que el baile folclórico de Cataluña por excelencia -la Sardana- resulta ser sardo, de Cerdeña, allí junto a Cagliari. Otro accidente -éste más grave- fue que una sesión de la Generalitat catalana de finales del siglo XVIII decidió por unanimidad rechazar la enseña rojigualda (que ahora ostenta sin pudor) con el siguiente literal argumento: "porque es la enseña de Aragón". En fin, yo propugno, efectivamente, volver atrás, a la historia anterior, recuperarla como es debido y como dicen los documentos, y reivindicar la Corona de Aragón histórica, la verdadera, no la onírica, y que, bajo administración aragonesa y sede central en Zaragoza, incluiría los actuales territorios de Valencia, Baleares, Cataluña y Aragón. Ya nos las arreglaríamos para incorporar después el Bearn, la Borgoña, Sicilia, Nápoles, el Milanesado y Neopatria. No tenemos prisa: ¡qué son 500 años! Entre tanto, se aplicaría con la misma liberalidad el Fuero Aragonés, el mismo que permitió la supervivencia de los gremios artesanales y mercantiles de Cataluña; el mismo que respetó las asociaciones beligerantes y sostuvo la riqueza del Mayorazgo. ¿Qué os parece? ¿Quién se apunta a hacer el vídeo y a programar un indefinido ciclo de conferencias con este contenido reivindicativo? ¡Soy de Aragóóón, baby, soy de Aragóóón!
6.7.08
Los poetas tienen la palabra (en la EXPO)
Os dejo aquí, ordenada alfabéticamente por barrios, la lista de vuestras respectivas participaciones:
| Manuel Vilas | ACTUR | viernes, 18 de julio |
| Fernando Sarría | ACTUR-JUSLIBOL | sábado, 19 de julio |
| Fernando Burbano | ALMOZARA | viernes, 20 de junio |
| Carmen Serna | ARRABAL-LA JOTA | jueves, 03 de julio |
| Ángel Gracia | ARRABAL-LA JOTA | miércoles, 02 de julio |
| Carlos Grassa Toro | ARRABAL-LA JOTA | jueves, 03 de julio |
| Gabriel Sopeña | CASABLANCA | miércoles, 13 de agosto |
| Rolando Mix Toro | CASCO HISTÓRICO | domingo, 10 de agosto |
| Alfredo Saldaña | CASCO HISTÓRICO | sábado, 09 de agosto |
| Alonso Cordel | CASCO HISTÓRICO | sábado, 09 de agosto |
| Cristina Járboles | CASCO HISTÓRICO | Domingo, 10 de agosto |
| Julio Espinosa | CASETAS VILLARRAPA | Lunes, 4 de agosto |
| Emilio Gastón | CENTRO | sábado, 5 de julio |
| Jesús Jiménez | DELICIAS | jueves, 04 de septiembre |
| Miguel Ángel Ordovás | DELICIAS | viernes, 05 de septiembre |
| Miguel Ángel Ortiz Albero | DELICIAS | sábado, 06 de septiembre |
| Antón Castro | GARRAPINILLOS-VENTA OLIVAR | sábado, 12 de julio |
| Javier Barreiro | LA CARTUJA-TORRECILLA VALMADRID | lunes, 18 de agosto |
| Nacho Escuin | LAS FUENTES | sábado, 23 de agosto |
| Ángel Guinda | LAS FUENTES | viernes, 22 de agosto |
| Pilar Peris | MIRALBUENO | domingo, 24 de agosto |
| Rosendo Tello | MONTAÑANA-PEÑAFLOR | domingo, 06 de julio |
| Mariano Castro | MONZALBARBA-ALFOCEA | miércoles, 03 de septiembre |
| Ana Muñoz Gómez | OLIVER-VALDEFIERRO | sábado, 02 de agosto |
| Joaquín Sánchez Vallés | OLIVER-VALDEFIERRO | viernes, 01 de agosto |
| Emilio Pedro Gómez | SAN JOSÉ | domingo, 31 de agosto |
| Diego Palmath | SAN JOSÉ | lunes, 01 de septiembre |
| Miguel Carcasona Brau | SAN JUAN MOZARRIFAR-SAN GREGORIO | domingo, 17 de agosto |
| David Mayor | SANTA ISABEL-MOVERA | domingo, 13 de julio |
| Ricardo Díez Pellejero | TORRERO | lunes, 25 de agosto |
| Carlos Bozalongo | TORRERO | martes, 26 de agosto |
| José María Barceló | UNIVERSIDAD | jueves, 07 de agosto |
| Octavio Gómez Milián | UNIVERSIDAD | viernes, 08 de agosto |
| Eduardo Fariña | UNIVERSIDAD | viernes, 08 de agosto |
| Fernando Sanmartín | UNIVERSIDAD | jueves, 07 de agosto |
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5.7.08
"Desde que besé a mi primera novia, adoro todas las lenguas" (Ramón Irigoyen)
¡Vengan manifiestos en defensa de lo indefendible! ¡Vengan más agresiones bárbaras al uso individual de la lengua! ¿Qué tendrá el fascismo que se cuela por las rendijas de la "democracia" y se pone la máscara de la horrible tolerancia? ¿Será porque la democracia es una nueva forma de fascismo? Yo lo creo así. La clase política ha suplantado a la antigua aristocracia y, en un escorzo de inconsciente epistemología filosófica (porque no me creo que lo haya leído), ha aplicado al pie de la letra el esquema platónico, incluidos los ilotas, porque los hay, y muchos.
Yo firmo todos los manifiestos que hagan falta. ¿Quién puede oponerse a la defensa del uso de una lengua, cualquiera que sea, siendo ese empleo un derecho individual inalienable como el de la propia vida? Ni el guaraní ni el swahili han desaparecido pese a la presiones colonialistas, ni el catalán ha desparecido pese a las improntas represoras del franquismo que, a cambio, puso a los catalanes en su casa, con pasta gansa, industria de postín y carreteras y aduanas de órdago.
Yo firmaría un manifiesto en defensa del catalán, pero si ese manifiesto lo promueven los hablantes y no un grupo enroscado en el berbiquí del poder personal (porque -creedme- si el poder lo otorgara definitivamente hablar en castellano, este asunto sería absolutamente baladí). Sin embargo, no aceptaré firmar un manifiesto en defensa de una lengua vital y vivísima: sólo en China (12 millones) hay más hispanohablantes que en Cataluña; si juntamos los castellanoparlantes de Japón (2 millones), Francia (2,5 millones) e Italia (700.000), sigue habiendo más que en Cataluña; en Estados Unidos son 39 millones; en Brasil es preceptivo el aprendizaje del español en la enseñanza obligatoria. Andorra es, hoy por hoy, absoluta y naturalmente bilingüe, pero el catalán retrocede a marchas forzadas. Una lengua se defiende a sí misma por sus leyes internas y por la elección personal del hablante. El español no está en peligro; el catalán, sí. El vascuence también. Yo firmaré manifiestos en su defensa, pero cuando lo soliciten los hablantes, que en este punto tienen mucho que decir y no dicen nada (por algo será).
Pero hay otra realidad política y social que, por mor de la anología discursiva política, se soslaya perversamente: en Cataluña hay tantos araboparlantes como en Bahrein. ¿Qué hace la Marca Hispánica transmutada en Generalidad con ellos?; ¿por qué no defiende su lengua de las agresiones españolistas y catalanistas? ¿Qué han hecho éstos para merecer eso? ¿Qué pasa con el aranés de Pirineo leridano?
Yo no defiendo; ataco (o a palabrota): el fascismo impregna todos estos discursos unívocos con un regate a la realidad social manifestando un extremo complejo de inferioridad que se encuentra en los cimientos de su reivindicación. Semejante complejo tiene una causa, y es su inconsciencia; por lo tanto, una evidente inmadurez. Me niego a que los que hablamos y pensamos en español caigamos en el mismo infantil error La iconografía lingüística como referencia identitaria es débil e ineficaz. Sociedades muchísimo más maduras en este punto que la catalana lo han resuelto (y derribado el tótem de la lengua ¿prístina?) sin traumas, sin agresiones, sin plantos ni jeremiadas. Y, si no, que se lo pregunten a los daneses, holandeses, noruegos, suecos, finlandeses, checos.
Que los catalanes opten por el inglés; ésta es una de sus elecciones legítimas. Les irá probablemente mejor. Dejémoslos en paz, ¡mecagüen la leche!
Un último apunte: la edición canónica de la Constitución estadounidense lleva diez años redactada en español esperando el momento de ser sancionada con el marchamo del Nihil obstat. Digo yo: nihil novum sub sole.
2.7.08
Campeonato de España de Pesca de Salmónidos
El equipo de Castilla-La Mancha (del que este menda forma egotista y arrogante parte) consiguió la medalla de bronce en el Campeonato de España de Pesca de Salmónidos durante los pasados 26-29 de junio. Una vez más, el equipo combatió y se batió el carbono con los equipos de La Rioja (que jugaba en casa y ganó) y de Navarra (ante el que tuvimos que rendirnos). Pero una decisión administrativa nos privó de ese mérito y nos relegó injustamente al cuarto puesto. No explicaré aquí los detalles, pero puedo garantizar que esa decisión fue no sólo injusta, sino contraria a la razón, a la lógica y a lo conquistado honesta y deportivamente en los hermosos ríos riojanos.Soy feliz, feliz, feliz...
¿No es hora ya de exigir del Estado una paga sólo por mirar, por vivir, por jalear?
¿Cuándo nos pagará el Estado por creernos que la felicidad reside en la victoria en un partido de fútbol?
El rey es feliz y cobra. Zapatero también, y también cobra.
Yo también soy feliz, os lo juro, y quiero cobrar.
21.6.08
20 años de la Librería Antígona
Veinte años han pasado. Y en absoluto me deprime esta consciencia del tiempo transcurrido. Por una vez, la retórica de la pesadumbre ha hecho mutis por el morro, y se lo debo a Pepito. Le debemos todos a Pepito que Zaragoza (tan poco pródiga en tantas cosas, y, más, en este asunto de los libros) haya sido otra con Antígona abierta. Se lo ha currado; se lo han currado Pepito y Julia. Pepito estaba detrás del mostrador de la Librería Muriel de Alfonso Sánchez, allí lo conocimos muchos, y allí nos sugirió mucho. Con algo de escepticismo (ya sabéis: en España no se lee y en Zaragoza menos), asistimos a la apertura de Librería Antígona en Pedro Cerbuna, 25. Era Pepito quien la abría; había dejado la Muriel y se arrojó al abismo. Pero en la pared del precipicio comenzaron a crecer arbustos que él mismo seminaba con sabiduría, tacto y una gran capacidad selectiva. Pepito tiene, a mi juicio, una virtud sobre todas: su afabilidad. No es poco ni moco de pavo esto que digo y, además, la armoniza con otra no menuda: en una sociedad en que la información ha suplantado a la cultura, Pepito es un librero culto. Y no le falta información; por mejor decir, posee una excelsa memoria y es lector con todas las letras. Le basta con echar una ojeada a la fisonomía lectora de cualquier cliente para arrojarle a los ojos el libro que estaba esperando y cuya aparición, tal vez, ignoraba.He visto crecer a Violeta en estos años; a Eloy y sus escaramuzas ácratas (por cierto, que ha salido con la tarta de las veinte velas en la mano, tocado con un casco de bobsleigh, y he advertido al personal: ¡vámonos, que hoy arde esta plaza por los cuatro costados!), y he visto a Julia a la altura de su Tebas libresca durante estos años.
Es ahora, en esta fiesta que acabo de abandonar en el café Odeón, donde el aprecio y la amistad mutuos han dado un golpe de mano al escepticismo y a la insalubre rigidez de los pusilánimes. La hipérbole es correcta: estábamos todos. Y Pepito, y Julia, anfitriones con una multitud de agradecidos Heracles dentro y fuera del café, nos han deleitado. Pepito incluso se había afeitado, y Julia lucía una encantadora melenilla a lo Amelie.
No voy a citar cuántas presentaciones, cuántos autores, cuántos libros, cuánta agitación literaria ha vivido la Zaragoza antigónica durante estos veinte años, pero sí que nos hemos encontrado allí tres generaciones de lectores, de autores, de exégetas, de docentes... J. L. Melero, M. Á. Ortiz, L. F. Alegre, Á. Gracia, P. Peris, Á. Sobreviela, B. Ascoz, L. Miñana, F. Sarría, M. Á. Yusta, M. Barbáchano, M. Serrano, C. Bernués, L. Villanueva, I. Magriñá, M. Vilas, M. Á. Naval, "Pierre", K. Járboles, R. Melendo, L. M. Remón..., y un mogollón más de personas que no conocía devorando abundantes canapés regados con vino del buenísimo y cava a porrillo. Y postres riquísimos envueltos en pétalos de rosas, en su esencia y en su contingencia.
Felicidades, Pepe; felicidades, Julia. Y, sobre todo, gracias. Seguid así, como estamos seguros que seguiréis. Y dentro de otros veinte años nos jalamos otras tantas trufas, con Eloy —espero— convertido ya en agitador irreductible.
(La pintura de Antígona es de Frederic Leighton).
17.6.08
A propósito de la última Noche de Juglares
Hablando ya en términos generales, es bien cierto que la pipiolez de creerse amigo de todos resulta de una ingenuidad encantadora y siempre saludable (yo la prefiero, por ejemplo, a creerse enemigo de todos); pero semejante candidez no debe subordinarse a las agresiones a la honestidad y al debido respeto, asuntos que, también hoy, están a la orden del día y contra los que, del mismo modo, hay que hacerse fuerte. Sólo con abundantes dosis de amistad y de sinceridad bienintencionada es posible constituir grupos armónicos de personas, de seres humanos dispuestos a mirarse a la cara sin recelo, sin dobleces; y, en el ámbito de la literatura —que es lo que nos ocupa ahora—, es esta conducta la que puede conformar núcleos bien avenidos capaces de superar sus prejuicios y diluir las, a veces, infundadas diferencias entre unos y otros. Acercar, no separar; sonreír, no fruncir el ceño; alegrarse y no enojarse; tender la mano en vez de dar la espalda. Es decir, variar la tendencia que se ha hecho habitual. Así será como podremos en esta tierra de éxodos quedarnos a compartir de verdad el éxito de los demás e irradiar una influencia que ha de ser beneficiosa por la sencilla naturaleza de su condición humana. Que sea cierto depende de nosotros, porque enemigos hay siempre. Son ésos: los invisibles.
15.6.08
Silbos del Val
Desde hace unos quince días se encuentra en la Librería Antígona de Zaragoza (única librería del mundo que dispone de estos títulos) el último volumen (nº 28) de la colección "Libros de Berna". Benito Muñoz Montes ha entregado sus Silbos del Val, una potente dosis de naturaleza rítmica, de lirismo temporal; un regreso rilkeano a la infancia y un lenguaje contextual rico en sonoridades de un poeta poco pródigo, pero excelente.Fotografía: Pilar Jiménez Gilabert
Poesía para perdidos. Última entrega. 14.06.08
Que no acaben nunca. Estas noches de poesía para perdidos deberían continuar (y así espero que trabajemos todos para ello) como un ciclo permanente que ofrecer a la ciudadanía zaragozana y foránea cada primavera. Que se inscriba en los programas turísticos; que se cuelguen pancartas y avisos, que se tiren octavillas... Anúnciese.Fue Brenda Ascoz la invitada de excepción, y a nosotros nos invitó a beber en un poema final que decía tanto del amor como de su pérdida, e incluso de la sensualidad que como poso deja la memoria
El gran Miguel Ángel, el Ortiz, apareció de súbito, se sentó en la banqueta y dijo del circo humano y de su excepción. ¿Qué tienen esos textos “raros” del Ortiz que se cuelan por entre los pliegues de los sesos haciendo culebrines? Espero decíroslo algún día.
Pero esta noche era de Miguel Serrano y de Nacho Tajahuerce, dos jovencísimos poetas que ya se vienen anunciando con conciencia y sin ciencia (de esa ciencia convencional: carecen de la ciencia que excava suelos y de la que ataca con piquetas tirándolo todo; es
decir, de la que hace del hombre una basura), con su ironía un puntito amarga y con su amargura un puntito irónica; más de esto último. Pero amargura de la buena, nada de exacerbaciones, sino de recorrido existencial, empático; lo que Garaudy y Sartre nos indicaban hace años, pero que nunca se ha cumplido (que yo sepa) en el mensaje social ni político, ni ético, ni en ninguno, salvo –como hoy ha quedado demostrado- en el poético. Más lírico Serrano; más observador Tajahuerce, ambos tienen aún mucho que decir, mucho de lo que nos interesa a todos, porque se transparenta en
los dos ese grado de penetración en la superficie con la piqueta -ahora sí- del dolor propio y el del otro, y golpeando con el martillo pilón -ahora también- de lo psicosocial: revelar el engaño de la euforia, denunciar el mensaje que se quedó a medio camino en los sesenta, pero que todavía permanece en las páginas para aproximarnos y revisarlo. Miguel Serrano lo dijo en dos ocasiones sobresalientes: con el escorzo del malentendido y bien entendido final sobre la certeza de la muerte (de arraigada concepción barroca y aun romántica) y con su invitación a la lectura usando
como mediador el icono en cierto modo diletante del conector blog. Dos golpes maestros en la forma, en la concepción y en el contenido.Nacho Tajahuerce lo expresó con sus “oficios”, verdaderos “tipos” con vida, a medio camino entre la denuncia social y la representatividad con fundamentos de universalidad. Y tenía un as escondido para hablarnos de la soledad en un libro con páginas en blanco cuya luz me dio de frente, cegándome. Y tiene otras cosas este Nacho, como ese pasar de puntillas sobre lo antropológico para dar de pronto con un certero golpe de honda en la sien del ser y acelerar los pulsos. Encuentro feliz el de esta noche. La poesía chuta (en los dos sentidos). Los poetas también. Nacho y Miguel han dado sobradas pruebas. Felicidades sincerísimas.
(De arriba a abajo: 1.Tajahuerce; 2. Ingrid Magriñá, Ortiz Albero y Ángel Gracia; 3. Miguel Serrano; 4. Miguel Serrano, Fernando Sarría, Manuel Vilas y Tajahuerce; y 5. Brenda Ascoz)
13.6.08
Noche de Juglares III
Otra buena noche en el parque Delicias de Zaragoza. Noche agradable, además, sobre la que se irguió la figura americana de Rolando Mix, excelente lector de textos, sin afectación ninguna. Rolando Mix hubo de exiliarse de su Chile, tierra sangrada a tiro limpio de dictaduras. Rolando, con su palabra desnuda frente al creciente cuarto lunar que lo coronaba, vació su tarro esencial con voz de melódica lectura, haciendo sonar el hermoso léxico de aquellas latitudes: la vicuña y la chusca, lo andino y lo desértico, y también recordó a los amigos asesinados, "una mancha de sangre cada uno de sus nombres". Y los recordó para no olvidar. La alta figura de Rolando nos envolvió entre sus brazos elegantes, nos atizó y nos acarició. ¡Bravo por Rolando!Como se esperaba, Carlos Malicia dignificó la sátira con sus letras inteligentes y excelentemente construidas porque contienen no sólo la pura ironía del bosquejo textual, sino —y sobre todo— porque encierran toda la verdad esperpéntica, valleinclanesca, imprescindible en este estilo en exceso marginado. ¿Será porque actúa de revelador crítico y nadie, en principio, está a salvo de la parodia? Es cierto: en cada tipo reconocemos algo o a alguien, y eso asusta. Lo acompañaba Ernesto Cossío, con sus punteos ágiles, con sus ecos bluseros. Y, en fin, que me parece realmente difícil armonizar la música con esas letras tan narrativas; Carlos Malicia lo hace, sin embargo, estupendamente: fácil, ameno y elegante.
Luis Felipe leyó uno de los artículos con que Juan Bolea colabora asiduamente en El Periódico de Aragón, y lo leyó para denunciar lo que ese artículo explícitamente decía y lo que entre líneas se omitía. Juan Bolea lanza más de una puya contra determinados representantes de la cultura aragonesa sin citarlos; Juan Bolea quiere pasar la página de una hipotética anacronía intelectual aragonesa; Juan Bolea manifiesta su animadversión hacia aquellos que, según él, fingían estar en la vanguardia social reivindicativa, y, entre otras lindezas epitéticas, los llama casposos, y todos son de izquierdas. Juan, querido amigo: creo sinceramente que te has pasado. Como buena esposa adúltera, la que finge en realidad es la literatura; pero las personas, si fingen en asuntos tan delicados, en seguida se les nota la cojera y, entre la izquierda aragonesa, apenas he visto yo patapalos, pese a que abunden en la literatura aragonesa los piratas.
(En la fotografía: el escritor Juan Bolea).
12.6.08
Carta a Fernando Sarría
No sé si las hormigas yerran, si son previsoras, si guardan para cuando no hay, pero el hombre aquí, en las páginas de su error, derrocha, dilapida, lo gasta todo, se arruina en su vocación sensual; y el poeta recoge todo lo que ese hombre le entrega, lo concita todo en el saber que más allá de toda posibilidad de amar está el objeto hipotéticamente amado. Todo se reduce a anhelo, el anhelo petrarquista, el anhelo viril que ha de dar necesariamente con su contrario. Y al contrario no se le ama. Amar es el único error frente a la presencia de la carne; al contrario se le desea y se le teme, se le rinde o se capitula ante su imperación. Tus versos, Fernando, dan cuenta de ello a la velocidad de la luz –como debe ser todo ejercicio que le arrebate el tiempo a la guadaña- y, cuando uno se desliza por ellos, lo hace como si estuviera en la cama, en el bosque, en las arenas, en el agua o levitando envuelto en el argón del aire, imitando los gestos de las caricias, de los besos, del vaciado carnal, de los abrazos sutiles, de la atracción poderosa, del hondo empuje hasta el grito de dos cuerpos siameses, hechos solo uno a semejanza de Hermes y Afrodita mirándose eternamente en el espejo móvil del agua del pozo.
Y yo lo he visto; he pasado por allí.
¡Ay! Air Berlín
La carta del Gobierno balear a Air Berlin es más que una carta; es la manifestación del almohadismo catalanista; es la prueba del taifaísmo como reminiscencia histórica y es la evidencia de que el único icono identitario de algunas comunidades es la lengua, carecen de otros o los ignoran. Como todas las lenguas, la catalana es una lengua contaminada, en su caso de castellanismos, de aragonesismos y de galicismos, que no ha podido jamás mantener su origen prístino, como no lo ha podido conservar ninguna lengua. Este tipo de epidemias sienta mal al que creyéndose un aborigen peninsular, ignora su ascendencia púnica, helena, romana... y teme ahora mismo su arabización. ¿Hasta cuándo habrá que soportar que el resto de los territorios financiemos los delirios lingüísticos de minorías políticas que mañana mismo hablarían en castellano si ello les reportara el solio presidencial o cualquier otro en la escala jerárquica de su administración? Bastaría con traer aquí el arrogante cinismo del espurio Josep Lluis Carod Rovira cuando legítimamente exigía que se le llamase así, Josep Lluis, en Cataluña y en toa tierra garbanzos, a la vez que negaba el mismo derecho a Pablo Gargallo y a Joaquín Costa, a quienes, en sendas calles barcelonesas se les rotula como Pau y Joaquim. Pero os contaré una trascendental y gravísima anécdota que ilustra hasta dónde es capaz de llegar el colonialismo irracional y delirante de las instituciones políticas catalanas en esto de exigir respeto por su lengua y pisotear el derecho de las demás: una taberna del barrio Gótico de Barcelona sostiene en su capitel el nombre de “Anduriña”; pues bien, su propietario recibió una carta de la Generalitat (que vela celosamente por los derechos de los ciudadanos) en la que se le instaba a sustituir, bajo amenaza de sanción, la ‘ñ’ de ese rótulo por la grafía ‘ny’. ¿os imagináis una taberna gallega llamada así: “Andurinya”? Si esto es muy grave, lo es más que esa misma carta no la hayan recibido ni El Corte Inglés (‘El Tallat Anglès’ en catalán), ni El Mundo Deportivo (‘El Món Esportìu’), ni Mac Donals (?), por poner sólo algunos ejemplos.Os diré una cosa que se sabe: el catalán se hablaba en el siglo XI incluso en Almería. ¿Por qué ha retrocedido hasta sus actuales fronteras? Porque yo no me creo que los catalanoparlantes hayan sido progresivamente aniquilados, masacrados, colonizados y reprimidos a base de regímenes totalitarios a lo largo de siglos XI-XVII en los que cada uno hablaba lo que le daba la gana y como le daba la gana. La explicación es muy otra y más objetiva: el catalán es una lengua regresiva definida así por sus propias leyes internas, como es regresiva el francés y lo es el italiano, pero como NO lo es el español, que, por idénticas e inviolables leyes internas, es una de las lenguas expansivas que existen en el mundo, como lo es el inglés y como lo es el árabe. Hugo Schudart dejó esto bien claro ya a comienzos del siglo pasado y nadie lo ha refutado hasta ahora (por cierto, el Butlletí de Dialectologia Catalana recoge colaboraciones del propio Schudart), de la misma manera que concluyó por afirmar que ninguna lengua se impone mediante criterios administrativos, salvo que se aniquile físicamente a sus hablantes (podemos poner como ejemplo a los strasbourgueses). La Generalitat y otras instituciones de ámbito catalanista se empeñan en imponer el catalán mediante criterios administrativos (allá ellos).
Ese mismo Butlletí, bajo la dirección de Pompeu Fabra, Antoni Griera y Joan Coromines, incorporó en 1931 (vaya usted a saber por qué, aunque lo deduzco), el rótulo en español “Revista Catalana de Lingüística”, y era editado por el Institut d’Estudis Catalans. Actitud que manifestaba una clara vocación de convivencia pacífica, natural y enriquecedora. Pero no, es ahora cuando salen de sus cuevas las morenas para darle dentelladas a todo el que pasa diciendo ¡Adiós!, pero dando palmaditas en la espalda a quien dice bye! y se le mea en las callejuelas del Gótico.
En esta vaselinización de los bolsillos y para ir dando lustre a la lengua catalana, el propio Corominas -etimólogo de fuste de la lengua española, a quien admiré durante toda su longeva existencia-, se apropió del aragonesismo ‘pernil’ endilgándoselo al catalán para darle solera a una lengua que no la necesitaba. Tuvo que salir el profesor Calderón (castellonense de pro) a decirle –con una batería inacabable de documentos- que no, que de eso nada, y, además, le reprochó a Corominas su defección. Corominas, naturalmente -con un gesto que honraba su sabiduría-, calló.
La Generalitat todavía está diseñando (el diseny y hablar en catalán, aunque sea mal, es lo más cool que puede seguirse hoy en Barna) un modelo estándar de su lengua; ¡no para!; los ampurdaneses, sin embargo, son muy críticos con ese diseny, tanto que lo denuncian y lo rechazan. Claro que de estas disensiones internas nadie nos dice nada: “que arda la casa, pero que no salga el humo”.
Cuando el vaso de agua se haya tragado a la tormenta y el catalán ya no dé pasta ni sinecuras, volveremos al trasvase. (¡Vixca Amílcar Barça!).
11.6.08
A las barricadas
Contra la crisis, barricadas.El Banco de España financia a la banca privada y la banca nos sube los intereses; los empresarios piden -¡cómo no!- moderación salarial y la inflación no para de incrementarse; la banca y las grandes corporaciones industriales multiplican exponencialmente sus beneficios y nosotros pagamos casi los mismos impuestos que ellos; nos suben la luz, el gas, el agua, las basuras, los IBIS, nos cosen a multas sin sentido porque la Administración ocupa y explota el espacio público… El solvente Solbes se esconde guiñando el ojo al cargo que ocupará cuando deje de diseñar políticas económicas prograncapitalismo; los sindicatos (verdaderos ministerios abarrotados de liberados) guardan silencio y siguen negociando contratos a la baja, a ras de suelo.
Contra la crisis, barricadas.
Además de la manifiesta, la verdadera crisis es una crisis de conciencia, una crisis de reflexión. La sociedad tecnificada casi ha barrido al humanismo mientras la política se ha profesionalizado a base de aniquilar en sus principios y en sus discursos los valores ontológicos y de abolir de la gestión administrativa de la riqueza un argumento fundamental: la justicia distributiva.
Contra la crisis, barricadas.
Lo que verdaderamente urge ahora es una respuesta social que asuma definitivamente como asunto beligerante y legítimo sus razones materiales y, por ende, vitales: vivienda, desempleo, impuestos, educación, trabajo, inmigración… Y ha de constituirse en una movilización de base exclusivamente social, de contenido esencialmente humano, no política, no sindical. Una respuesta al margen del dirigismo de los partidos políticos y de las obvias y anacrónicas consignas de los sindicatos. Lo que se reclama es la manifestación por todos los medios de una angustia colectiva que signa definitivamente el cada día de los individuos que ya no se identifican con la moderación de la disciplina ideológica ni con la protesta coyuntural dirigida, sino con su propia cotidianeidad crítica, la cual resulta ser análoga a la de su vecino, a la de su colega de pupitre o a la de su compañero de trabajo.
Contra la crisis, barricadas.
Esa respuesta está en la calle; está en la desobediencia civil, está en la agitación de la capacidad empática de las conciencias.
Hasta aquí hemos llegao; esto se ha pasao de castaño oscuro.
Contra la crisis, barricadas.
8.6.08
Otra Noche de Juglares: 12.06.08
Escucharemos los poemas de Rolando Mix Toro, poeta chileno afincado desde hace años en Zaragoza. Bailaremos con Essaouira las danzas orientales y Carlos Malicia, acompañado por Franco Deterioro, seguro que nos arrancaran sonrisas y carcajadas con sus parodias y sátiras musicales.
Nos lo pasaremos de puta madre en el parque Delicias (la mejor entrada, por la prolongación de Duquesa Villahermosa).
6.6.08
Noches de Juglares. El Silbo Vulnerado
¿Cuántas veces lo he dicho? Pues ahora que tengo un blog lo diré aquí una vez más: las Noches de Juglares que El Silbo Vulnerado lleva organizando desde hace ya trece primaveras en el parque Delicias es de lo mejor que puede verse en Zaragoza a lo largo de todo el año. Estupendos espectáculos de música, poesía y teatro de cámara de armoniosa mezcla en cada una de las sesiones. Un público entusiasta acude cada uno de los cuatro jueves de que consta el ciclo primaveral. Y, hoy, otra vez nos hemos emocionado, en esta ocasión con los textos irónicos, reivindicativos y beligerantes de Mario Benedetti en interpretación magistral de Santiago Meléndez y Pilar Molinero. Lo repetiré otra vez, y en cursivas: interpretación magistral. Porque el “Padre Nuestro” de Benedetti ha sido en la voz poderosa y en la fuerza dramática de Meléndez un regalo absolutamente inhabitual; un dije ebúrneo que poder prendernos a la memoria del corazón, una luz reveladora, una epifanía teatral para creer sin dudarlo que en esta ciudad hay ACTORES como la copa del pino que se cernía sobre el escenario del parque y que, además, no se han ido, que siguen aquí y nos conceden el privilegio de ser vistos y escuchados. A su vera, Pilar Molinero dignificó (uso el verbo con todo su peso específico) la ironía sin aspavientos, la que cala en la corteza cerebral como una fuente de agua tibia reconfortando el grado de acidez que envuelve a esta sociedad cada vez más torpe, más resignada, capituladora, yerta, cadavérica, sin voz y sin argumentos críticos; analfabeta, en fin, como toda ingenua felicidad adulta. La “Secretaria ideal” de Benedetti lo fue gracias, desde luego, a Pilar Molinero: ¡magnífica!
El Luis Felipe, impelido por las circunstancias (Ariel Prat retrasaba inopinadamente su salida al escenario), tuvo que improvisar y se largó sin quererlo un entremés que bien pudo confeccionar un autor mezcla de Lope de Rueda y de Ionesco (todavía estoy riéndome –y espero, Luis Felipe, que las moscas sigan calentitas en las lámparas enmascaradas del parque-). Porque apareció por fin Ariel Prat y su grupo dándonos la murga porteña, el tango negro y la milonga, con bombos (S. Rosanno), cajones (M. Bruhn), bandoneones (P. Nemirovsky) y guitarras (H. Filippini). Un pase muy rítmico que nos quitó el frío y nos trajo a Buenos Aires hasta el cierzo, en colectivo, y con leyendas de Palermo, de Corrientes y de Bocca. Le deseo lo mejor a Ariel, que ha editado nuevo disco y que va girando. Lo esperan en Argentina, a donde va muy pronto.
3.6.08
El poeta Rosendo Tello recuerda
Rosendo Tello se confesó ayer, en la presentación de la primera parte de sus Memorias, adepto a los poetas jóvenes que ha conocido aquí, en la ciudad que habita para nuestra fortuna. Dijo que aprende de ellos, y que escriben poemas estupendos. No basta con ponderar estas palabras de Rosendo (que suscribo). Lo que hay que decir de Ronsendo Tello es que, diciendo lo que dice, agranda más su figura de sabio indemne, y nos da muestra mayúscula de que la modestia sigue siendo el síntoma más revelador de la inteligencia. La que nos falta a muchos que nos envanecemos por nada y a la nada tiramos un esfuerzo que se encuentra en el fondo humano, esencialmente humano, mostrado ayer —pero lo hace siempre— por el poeta mítico de Consagración al alba, de Meditaciones a medianoche y de tantos libros que nos enseñan el camino de la vocación y de la convicción poéticas.Doy las gracias a Rosendo porque la sencillez de sus palabras ha dilatado, más si cabe, mi cariño y porque sé que ha sacado los colores a muchos papanatas y a más narcisos.
Luis Felipe Alegre leyó magistralmente (¡cómo me gusta Luis Felipe!) un fragmento de esas esplendidas Memorias editadas por Prames, y José Luis Melero (¡y cómo me gusta José Luis!) certificó de nuevo su hondura intelectual y su maestría en estas lides.
Gracias a los tres: porque me reí mucho y aprendí mucho.
2.6.08
Carta a Carmen Ruiz Fleta
Zaragoza, 31 de mayo de 2008
Me he duchado, querida Carmen, con tus cinco días; me he zambullido en tus cinco días; me he tirado a la piscina para bucear y arrancar el tapón del desagüe de la pila, no para emerger triunfante de la prueba de resistencia. Ha sido fácil porque llevaba una botella de oxígeno, gafas, aletas, tapones y gorro, para que nada me molestara en la tarea de desnudar a la piscina de su sentido, de su razón de ser en agosto. Y todo eso que era lo necesario me lo has proporcionado tú. Me presento, pues, ante ti, en la más absurda de las apariencias. La piscina se ha quedado sin agua y, yo, en medio, en el fondo, como hombre-rana sin razón de ser; sólo estando, a la deriva de cualquier mirada que sólo puede salir del paso explicándose.
Y me explico: he entrado en tu habitación verde (color que a mí más me gusta); me he ido contigo a Nueva York; me he trasvestido en ciega mujer investida de autoridad para matar; he hecho de árbitro; me he fumado un par de cigarrillos asomado contigo a la ventana (para que no moleste el humo al personal); he vagabundeado como los perros, como un autómata; he tendido la ropa casi al amanecer e intentado beber de ti como de los hontanares del aqua virgo. Me he ido por los tejados, como el diablo cojuelo de Guevara acompañando al estudiante que me liberó de la redoma hasta alcanzar la atalaya de aquel castillo desde donde gritar ¡ah de la almena! para encontrar refugio. Porque sí, Carmen, en algún lugar hay que encontrar lo habitable. Estos Cinco días en agosto que tengo delante, al lado, detrás... durante estos otros días en mayo tiene cuatro poemas esplendorosos (XVIII, XXII, XXIII, XXVIII) y, todos, el desparpajo de una sabiduría expresa ante el dolor y la memoria. ¿El tiempo es el mejor lenitivo? No en tu caso, ni en el de nadie –diría yo- si la huella es, más que huella, tonsura, estigma que la divina carimba de la vida ha impreso para reconocer nuestro tránsito por ella. ¿Y qué huella hay más indeleble que el amor? Yo siempre me lo he preguntado, y he encontrado respuestas en tu libro para vivir y para sobremorir, porque estamos destinados a muchas de las cosas que tú entiendes en tus textos, sabrosos, a veces enfáticos cuando el recuerdo se cuela por debajo de la puerta o atiende a la mirilla, como ojo de pez que angula los espacios de la memoria para dar con el perdón y -es capaz de excusar- el dolor del otro y de lo otro (que nunca se sabe qué es). En consecuencia, debo felicitarte por la búsqueda de la incógnita, por el reencuentro contigo misma, por habernos dicho cómo es posible, cuando menos, encontrar –aunque ocultos- uno de los infinitos caminos que transitar cuando la soledad contributiva, la que se nos exige como impuesto para seguir viviendo, nos sitia y nos invade sin elegirla. ¡Bravo!, querida amiga. Y dime qué día irás a la piscina. La próxima vez, cogeré mi toalla y me sentaré a tu lado para me cuentes cosas.
Política cultural. ¡Vaya majadería!
Debería ser más procaz incluso, menos lene, más stirniano, más batailleano, y lanzo aquí una carcajada fastuosa porque acabo de hacer un pacto con el diablo. Más adelante os diré por qué. De momento, velo.